Haz clic aquí para volver a la página de inicio
CLINICA MARIA AUXILIADORA

Fotorejuvenecimiento


Las manchas marrones, los capilares rotos y otras imperfecciones causadas por el envejecimiento de la piel, pueden ser fácilmente mejorables por medio de un proceso llamado Fotorejuveneciemiento Facial. Igualmente, se pueden tratar de forma no invasiva las líneas de expresión de la cara, obteniendo como resultado una piel sana y más joven.


Dicen que la cara es el espejo del alma, pero también es el reflejo del paso del tiempo. Arrugas, manchas solares, lesiones vaculares, asperezas... son las huellas que los años, el sol, el estres o el consumo de alcohol y tabaco dejan sobre nuestro rostro.


En Clínica María Auxiliadora ponemos a su disposición distintos tratamientos capaces de recuperar y mejorar la belleza de su piel. Entre otros se encuentran:


• IPL


• Radiofrecuencia - Thermacool- Accent


• Active FX


IPL


Cada vez son más las mujeres que quieren sonreír sin que se noten las arrugas, pero a la vez, buscan métodos indoloros, rápidos y con resultados duraderos. La luz pulsada intensa (IPL) -que se utiliza en aparatos como Harmony y Vasculight- es uno de los que se imponen en esta línea; utiliza un dispositivo que emite destellos de luz de altísima potencia con un alto espectro de longitudes de onda, en intervalos breves de tiempo. “Mediante este procedimiento se eliminan las capas externas de la piel, quitando las células dañadas y la acumulación de pigmentos, lo que da como resultado la regeneración de los tejidos”


El número de sesiones es variable, lo usual es de tres a seis, que duran entre 15 y 20 minutos. Entre cada sesión debe haber un intervalo de tres a cuatro semanas. Durante su desarrollo, los ojos del paciente se protegen con lentes especiales y se coloca un gel frío.


Un dato no menor es que para todos los tratamientos que impliquen luz -como el láser y la IPL-, se utilizan anteojos de protección, tanto para la paciente como para el médico que realiza la intervención. Otro punto importante es que con estas técnicas tampoco se permite tomar sol (al menos tres meses antes, durante y seis meses después) de las aplicaciones. Es por eso que los meses de otoño e invierno son los ideales para someterse a estos procesos de rejuvenecimiento facial.


Créditos
© 2011 Clínica María Auxiliadora